La región duplicó su capacidad de baterías en operación hasta 3.407,84 MW, y en el camino OLACDE recortó 67,32 MW de su propio recuento en tres países
OLACDE, la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, publicó en agosto de 2026 un inventario de la capacidad BESS en operación comercial de sus 27 países miembros: 3.407,84 MW, frente a los 1.680,57 MW que ese mismo inventario identificaba un año antes, una variación de 1.727,27 MW. Parte de ese salto no es obra nueva sino recuento corregido: tres filas de la tabla bajan respecto de la edición anterior, El Salvador con 49,00 MW menos, Guyana con 12,32 menos y Haití con 6,00 menos, 67,32 MW que el organismo restó de lo que él mismo publicaba.

Sistema de almacenamiento con baterías. Foto: banco de imágenes
Un inventario que solo cuenta lo que ya está operando
La «Nota Técnica 21. Almacenamiento de Energía en América Latina y el Caribe» tiene 66 páginas y fecha de agosto de 2026. La firma OLACDE, el organismo intergubernamental que el sector conoció durante décadas como OLADE y que aquí usa la sigla nueva. Su Tabla 1 inventaría país por país la capacidad de baterías en operación de los 27 miembros y declara como fuente «Elaboración Propia»: el barrido es del organismo. Las cifras van en MW de potencia, y la energía y la duración de esos sistemas no forman parte del inventario para ninguno de los 27 países.
El criterio de conteo está impreso al pie de la tabla y es estrecho. «La tabla considera exclusivamente sistemas BESS identificados como operativos a la fecha de corte. No incluye proyectos anunciados, adjudicados, en construcción, en pruebas o en otras etapas previas a su operación comercial.» Eso deja fuera casi todo lo que circula como titular de almacenamiento en la región. Lo que OLACDE cuenta para Argentina, por ejemplo, son 17,50 MW, los mismos que un año antes, mientras el cuerpo del mismo documento describe procesos de adjudicación en ese país que la tabla no recoge.
Tres filas bajan, y esa es la parte del salto que no se construyó
El agregado sube, pero no todas las filas suben. Tres bajan respecto de lo que el propio organismo identificaba en 2025: lo que OLACDE cuenta para El Salvador pasa de 64,00 a 15,00 MW, lo de Guyana de 23,32 a 11,00 y lo de Haití de 18,00 a 12,00. Las tres restas las publica la columna de variación de la Tabla 1; sumarlas, 67,32 MW, es cálculo de Circuito.
Ninguna se explica en el documento como un desmantelamiento. Son cifras que el emisor publicaba antes y que esta edición ya no sostiene, junto a la descripción del barrido con el que rehizo el inventario: es depuración del recuento, hecha por quien lleva el recuento. Y cambia cómo se lee la variación, porque dentro de esos 1.727,27 MW conviven capacidad que entró en operación durante el año y ajuste de lo que se contaba antes.
Chile y Brasil son el 81,31 % de lo que la tabla cuenta
Los cálculos que siguen son de Circuito sobre la Tabla 1 de OLACDE: el documento no los imprime.
Lo que OLACDE cuenta para Chile, 2.291,00 MW que el propio documento data a junio de 2026 y no a agosto como el resto de la tabla, es el 67,23 % del total regional. Sumado a lo que cuenta para Brasil, 479,75 MW, los dos llegan a 2.770,75 MW, el 81,31 %. Los otros 25 países se reparten el 18,69 % restante.
Ahí se pone a prueba el «más del doble» que el propio documento escribe. Quitando la fila chilena, la región pasa de 575,57 MW en 2025 a 1.116,84 MW en 2026, un factor de 1,94 veces; con Chile dentro, el total crece 2,03 veces. América Latina y el Caribe duplica su capacidad de baterías si Chile está en la cuenta, y se queda cerca sin llegar si no está.
La Tabla 1 no declara qué organismo nacional sostiene cada cifra, salvo la chilena, que el cuerpo atribuye al Ministerio de Energía de ese país: cada fila describe lo que este inventario cuenta. Chile con su propia fuente está en el parque chileno de almacenamiento que Circuito publicó el 31 de agosto, con datos del ministerio al 31 de julio de 2026, un mes posterior al corte de esta tabla.
El organismo que publica el inventario escribe que la base regional no existe
La frase está en la página 8, antes de la tabla: «todavía no existe una base regional homogénea y permanentemente actualizada que permita comparar, bajo una misma definición, la capacidad de almacenamiento instalada, en pruebas, en construcción o adjudicada en todos los países de América Latina y el Caribe». La escribe el organismo intergubernamental del sector en el documento donde publica su inventario.
Se comprueba en la propia Nota Técnica: el inventario tiene dos cortes, 2025 y 2026, y el de 2025 es la estimación que esta edición corrigió. La tabla entrega potencia mientras el mismo documento dedica dos apartados a explicar por qué un megavatio de almacenamiento no equivale a otro y por qué una meta expresada solo en MW «proporciona información incompleta». Y en la página 10 declara que identificó proyectos en etapas previas a la operación en casi todos los países analizados, sin publicar cuántos ni cuánta potencia suman.
Qué mira desde aquí quien dimensiona el mercado
Quien mida la oportunidad regional con este inventario tiene tres cosas que hacer con él.
La primera es separar el crecimiento del ajuste: los 1.727,27 MW de variación no son 1.727,27 MW de mercado nuevo, porque 67,32 de ellos son recuento corregido a la baja en tres filas.
La segunda es no confundir el agregado con el mercado direccionable: si Chile es dos tercios de la cifra y Brasil el 14,08 %, un plan regional construido sobre los 3.407,84 MW está construido sobre dos mercados, y sobre uno de ellos con corte de junio.
La tercera es la unidad. La tabla cuenta potencia y quien fabrica o compra celdas razona en energía: los embarques globales de celdas de almacenamiento se miden en gigavatios hora, y entre una magnitud y la otra está la duración de cada sistema, que este inventario no lleva.
El dato con el que hoy se discute el almacenamiento de América Latina y el Caribe se publica una vez, en un PDF, por un solo emisor, cuya columna vertebral es la fila de un solo país y que dejó escrito que no hay otra base con la que contrastarlo. El próximo corte de esta serie dirá cuánto de la duplicación de 2026 sigue en pie cuando el recuento se vuelva a depurar.
- OLACDE, Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, «Nota Técnica 21. Almacenamiento de Energía en América Latina y el Caribe. La nueva etapa del almacenamiento: de la incorporación de BESS a la gestión de la flexibilidad», agosto de 2026, 66 páginas, secciones 2.2 y 2.4 y Tabla 1, páginas 8 a 13, en https://www.olade.org/wp-content/uploads/2026/08/nota_tecnica_21_esp.pdf
- De ahí salen el total de 3.407,84 MW a agosto de 2026, el de 1.680,57 MW de la estimación anterior, la variación de 1.727,27 MW, el universo de 27 países miembros, el criterio de conteo citado al pie de la tabla, las tres filas que bajan, las filas de Chile, Brasil y Argentina, la fecha de junio de 2026 de la cifra chilena y su atribución al Ministerio de Energía de Chile, y las frases citadas de las páginas 8 y 10
- La Tabla 1 viene incrustada como imagen: sus 27 filas se transcribieron una a una y se validaron contra los tres totales impresos y contra la columna de variación, fila a fila
- Cálculo de Circuito sobre esa misma tabla, con las operaciones a la vista en el texto: el 67,23 % de Chile, el 81,31 % de Chile más Brasil, el 18,69 % de los otros 25 países, el factor de 2,03 veces del total, el de 1,94 veces sin Chile y los 1.116,84 y 575,57 MW de la región sin Chile
- Ministerio de Energía de Chile, Reporte de Proyectos en Construcción e Inversión en el Sector Energía, corte al 31 de julio de 2026, para el parque chileno de la pieza enlazada.
Reserva. Las cifras por país son de OLACDE y la Tabla 1 no declara qué organismo nacional sostiene cada fila, así que describen lo que el inventario regional cuenta a agosto de 2026, con la fila chilena fechada a junio de 2026.






